Desde que empecé a escribir en este blog me impuse la obligación, sin esfuerzo, de escribir cada día, sin embargo últimamente me está costando escribir.
En los últimos meses mi trabajo se ha multiplicado y me queda poco tiempo para observar a mi alrededor, donde encuentro mi fuente de inspiración.
Mis sentidos están aletargados debido a la cantidad de cosas que tengo en la cabeza para poder llegar a todo.
Muchos días a pesar de madrugar y de acostarme tarde no puedo hacer todo lo que tenía previsto, y no lograr los objetivos diarios me fastidia. Creo que los días deberían tener más horas.
Aunque yo me aplico el lema de "entre el día y la noche no hay pared" hay veces que el cuerpo dice basta.
Espero que esta actividad frenética que estoy llevando poco a poco disminuya y pueda centrarme en mi blog.
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